Ciencia facción

¿El nombre de H.G. Wells te dice algo? Wells, escritor inglés, es el autor de obras como “La Máquina del Tiempo” y “El Hombre Invisible”, célebres novelas clasificadas en el género de la ciencia ficción. En “El Hombre Invisible”, un médico un pelín fallo al caldo estudia cómo cambiar el índice refractivo de una persona 

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A cada santo una vela: la deuda “corporativa” en Chile es mayor que la griega

La noticia pasó piola, allí donde debía haber generado un quilombo de proporciones. El personal duerme, está asopado, deprimido, resignado, o en estricto rigor ahuevado, con el perdón. Me refiero, desde luego, al endeudamiento del sector privado. Empresarial, el sector. Los “expertos” dictaminaron “esto no es una fuente relevante de preocupación”, –lo que ya debiese 

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Treinta y una

La primera vez que visité el Louvre –a fines del año 1975– no era lo que es ahora. Mitterrand aún no había llegado para convertirlo en el más gran museo del mundo y sin embargo ya era gigantesco. Tuve que entrar por el ala Denon, por un acceso que, comparado con la Pirámide de cristal, 

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Ah… las tasas de interés

¡Aaaah…! Las tasas de interés. Tú ya sabes, en el mundo ideal del libre mercado la información por excelencia, esa que permite asignar recursos, decidir de tal o cual inversión, del aumento o de la reducción de la producción, del empleo y el color de los slips o el sabor de los preservativos, es el 

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Problema de etiqueta

En medio de una serie de reformas timidorras, minoradas, menguadas, atenuadas y finalmente abortadas, apareció como una suerte de ‘madre de las batallas’ el anuncio presidencial relativo a la adopción de una nueva Constitución. “Nacida en democracia”, como lo puso Bachelet. Justamente: la democracia. Todo un programa. Se cuenta que Richard Nixon, al encontrarse con 

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Los eminentes FDR (frescos de raja)

Una vez más debo comenzar por desmentir tu inclinación a las interpretaciones precipitadas. No, no se trata de Franklin Delano Roosevelt, único presidente del imperio elegido cuatro veces seguidas, cómo estarían de cabreados los republicanos que lograron cambiar la ley, imponiendo un límite de dos períodos presidenciales. Cuando me refiero a los FDR se trata 

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