Ochocientas cincuenta y dos páginas

La “ciencia económica” sigue vendiendo la idea que la Tierra es plana. Hay quién se sacrifica escribiendo voluminosos libros para explicar que toda la Teoría económica que enseñan en las universidades, y que usan los “expertos” para definir las “políticas públicas”, es una vasta superchería. Luis Casado resume, en un par de páginas, lo que hay que saber. El resto… ya es asunto de cada lector.

Cuestión de semántica

Desde que los neoliberales impusieron la desregulación bancaria, la vida de los mercados financieros es una ininterrumpida sucesión de burbujas y cracs. Los “expertos” mienten sobre las unas y los otros, buscando adormecer a las víctimas para generar más lucro. Luis Casado le entra al tema con fruición…
Semantica

Atónito

Puede que te hayas topado con textos dirigidos a tod@s, o bien a todxs. A ese monumento a la innovación esperpéntica le llaman escritura inclusiva. Luis Casado no parece comulgar con esas ruedas de carreta y defiende el trabajo de la Real Academia Española de la Lengua. Una parida dirigida a tod@s l@s arcaic@s, si no fuese que muchxs modernxs también se apegan a una cierta calidad del idioma.

Intersección

La manipulación del lenguaje y la pérdida del contenido semántico de las palabras hace que sea difícil comprender el discurso político. Así, cualquier rufián puede invocar un comportamiento “responsable, ético y transparente” y auto definirse como “razonable”. Luis Casado nos explica, con monitos, que en política el “centro” suele ser comercial.

Modesta contribución a la constitución del gobierno de Piñera

Escoger sus ministros no es tarea fácil. En plena guerra, a un ministro que no entendía que no había que molestarle cuando estaba sentado en el “trono”, Churchill le ordenó que le llamase más tarde porque no podía ocuparse de dos cagadas a la vez. Raymond Devos aseguraba “Los ministros no se compran… pero se venden…” Léo Campion, decía: “Es mejor ser cornudo que ministro: dura más tiempo y no estás obligado a asistir a las sesiones”. Ante tanta dificultad, Luis Casado aporta su “modesta contribución”.

Gozar o no gozar, ese es el dilema

El Marqués de Sade había leído a Mandeville. De ahí que los títulos de las obras del primero – Julieta o la prosperidad del vicio, y Justina o el infortunio de la virtud- aparezcan tan en línea con el aforismo que recuerda la obra del segundo: Los vicios privados traen la virtud pública. El capitalismo no nació gracias al ascetismo, la austeridad y la sobriedad de la elite dominante, sino por el contrario, merced a la corrupción y el vicio.

Después de la paliza… ¿Y ahora qué?

En algún momento habrá que terminar con las disquisiciones sobre cómo llegamos a esto, y preguntarse ¿Qué hacer? Ni a Piñera -denunciado por el propio Guillier como un “peligro para Chile”- ni a Chile Vamos le puedes ofrecer colaboración. A quienes practican el pillaje en escala industrial hay que combatirles. Con rigor y con decisión. En los movimientos sociales, en el Parlamento, en cada sitio en el que se constatan la profundas desigualdades que son una lacra para nuestra sociedad. Una reflexión de Arturo A. Muñoz y Luis Casado…

We, the people… – La Historia al revés y al derecho

Nos hemos esforzado en no catequizar en tiempos de elecciones, tan propicios para quienes corren a socorrer la victoria, u ofrecen apoyos con la esperanza de ‘tocar’ una Seremía. Aquí se han expresado partidarios de esto o lo otro, excluyendo -desde luego- cualquier indulgencia para el delincuente financiero llamado Sebastián. Lo nuestro es ofrecer elementos de análisis, para que cada cual -sabiendo donde le aprieta el zapato- tome una decisión consciente. POLITIKA no infantiliza a nadie culpándole de antemano de un resultado cuyos demiurgos han hecho la “cocina” politiquera durante 27 años y más.